Electroestimulación

Electroestimulación y varices: un tratamiento eficaz para reducir sus molestias

varices

La presencia de varices es muy común especialmente en las mujeres y suele darse en la parte inferior del cuerpo, sobre todo en las piernas. Además de ser un problema estético, a veces puede suponer molestias e incluso algunas personas necesitan un tratamiento médico o quirúrgico para eliminarlas.

La electroestimulación está indicada en algunos casos como un tratamiento para mejorar las varices, evitar su aparición o las causas que las producen, pero es imprescindible la indicación de un médico antes de comenzar las sesiones.

Si tienes predisposición genética a sufrirlas, el ejercicio y el electrofitness pueden retrasar su salida y aliviar sus molestias en caso de que ya las tengas.

Hay distintos tipos de varices, así como de formas de tratarlas. Conocer el estado inicial del paciente, los factores que han intervenido en su aparición, sus características físicas o su historia clínico es fundamental.

¿Qué son las varices?

Las varices o insuficiencia venosa crónica son venas inflamadas debido a una acumulación anormal en la sangre causada por una debilidad de las paredes y válvulas de las venas superficiales.

Las venas se ensanchan y dilatan, haciendo que la sangre se acumule y el retorno sanguíneo se invierta. Es decir, las válvulas de las venas son las responsables de hacer circular la sangre hacia el corazón e impedir su retorno hacia abajo. Sin embargo, cuando esas válvulas no cumplen su función y el flujo sanguíneo va en sentido contrario hacia los pies, las venas se dilatan y producen hinchazón, pesadez, edemas y en algunos casos más graves hasta flebitis o trombosis.

Causas de la aparición de varices

Las varices suelen aparecer por distintas causas, pero hay algunos factores de riesgo que contribuyen a su presencia.

La genética

Las válvulas responsables del flujo sanguíneo pueden estar defectuosas. Si éstas no funcionan correctamente ejerciendo la función de retornar sangre hacia el corazón, se producen las varices. En este caso las personas con antecedentes familiares tienen más probabilidades de padecerlas.

La obesidad

Las personas con sobrepeso tienen más predisposición a tener varices, debido al aumento de sangre en las piernas y a la dificultad para que retorne hacia el corazón.

Tromboflebitis

Los trombos o cóagulos de sangre dificultan la circulación y son comunes cuando pasamos largos periodos de reposo en cama, por ejemplo, tras una operación. Por ello, los médicos suelen administrar a esas personas anticoagulantes para evitar la formación de trombos.

El embarazo

Las mujeres durante la gestación son más propensas a la aparición de varices debido a la presión que ejerce el útero sobre los vasos sanguíneos y al aumento de peso. Sin embargo, a no ser que genéticamente tengas predisposición, estas varices suelen desaparecer después del parto.

El sedentarismo

Pasar mucho tiempo sentado o no hacer ejercicio es contraproducente. La falta de actividad de los músculos impide que éstos no ayuden a dirigir la sangre hacia el corazón. Es por eso que la electroestimulación en el tratamiento de varices puede resultar beneficiosa.

 El estreñimiento

El hecho de hacer más esfuerzo para defecar y permanecer más tiempo sentado en el retrete provoca un aumento de la presión en el abdomen y de las venas en esa zona dificultando la salida de la sangre de las piernas. En personas estreñidas, la aparición de varices en la zona rectal, conocidas como hemorroides, es muy frecuente.

Permanecer mucho tiempo sentado en el trabajo, la toma de anticonceptivos, la edad y el sexo (principalmente afectan a las mujeres) son otros factores de riesgo.

Tipos de varices

Las varices tienen distintos grados a nivel médico en función de su estado, la anatomía de la vena o su fisiología.

En este sentido, hablaríamos de cuatro grados de varices:

Grado I

Las venas son visibles en algunas zonas a través de la piel, son finas y tienen un color violáceo. Su forma es la que les da el nombre de arañas vasculares. Normalmente, este tipo de varices no causan dolor, aunque sí pueden producir pesadez de piernas.

En este estado, estás a tiempo de tratarlas para que evitar que empeoren y el ejercicio con electroestimulación puede resultar efectivo para esas varices.

Grado II

En este caso, las venas se perciben mejor, y además las molestias son mayores. Calambres, hormigueo, pesadez y dolor, picor…son los síntomas más comunes.

Es importante tratarlas para evitar que las venas sigan dilatándose y puedan provocar problemas de salud más graves.

Grado III

En este estado las venas están más dilatadas e inflamadas y los síntomas son más agudos, con hinchazón, edemas e incluso cambios en la coloración de la piel.

Deberás recurrir a alguno de los tratamientos médicos que existen para mejorarlas y es posible que te recomienden intervención quirúrgica.

Grado IV

Cuando el dolor ya es agudo debido a las úlceras, hinchazón pronunciada y heridas, no se puede hacer vida normal si no se tratan. En este estado tan avanzado, lo mejor es intervenir.

No obstante, será el flebólogo el especialista encargado de controlar e indicar el tratamiento más adecuado.

Aunque son las cuatro fases por las que pasan las varices, a nivel general hablamos de varices superficiales y varices tronculares o colaterales. Las primeras son solamente un problema estético y no suelen causar molestias severas. Las tronculares, se producen en el tronco en lugar de las piernas y las colaterales suponen un trastorno del retorno venoso y, por tanto, ambas, requieren tratamiento.

Tratamientos para las varices

Las distintas aplicaciones que hay para la insuficiencia venosa crónica dependerán de la fase o grado de las mismas.

En algunos casos, llegan a desaparecer por completo y en otros, sin embargo, se consigue aliviar las molestias y evitar que empeoren.

Sea cual sea su grado, el ejercicio físico y la electroestimulación suelen beneficiar, aunque en los casos más graves, por sí solo no acabará con el problema. Lo mejor siempre es consultar con el médico especialista que indique cómo tratarlas y cuáles son las ventajas e inconvenientes de cada único de los métodos existentes.

Médicos o fármacos

El médico podrá prescribir una serie de fármacos o medicamentos en caso de varices más severas. Algunos como anticoagulantes, corticoides, analgésicos, antiinflamatorios y otros específicos para aumentar el tono de la pared venosa y fortalecerla.

 Estéticos

Si tus varices solamente suponen un problema estético, pero no causan mayor gravedad ni molestias, puedes recurrir a tratamientos médico-estéticos.

El problema mejorará gracias a la presoterapia, la crioterapia, el drenaje linfático manual o la electroterapia.

Quirúrgicos

Cuando el problema es más grave, y la insuficiencia venosa está provocando otras alteraciones, habrá que operar.

Hay distintas técnicas para las varices a nivel quirúrgico, como indica el cirujano vascular Agustín Arroyo en Infosalus.

Este experto habla de la escleroterapia líquida y con espuma, la flebectomía, la cirugía CHIVA, la endoablación térmica por radiofrecuencia y la endoablación mecánico-química con Clarivein.

La electroestimulación y las varices

La activación de la circulación y el sistema linfático y el fortalecimiento de la masa muscular, así como el control de peso evitando la obesidad o un exceso de kilos, son fundamentales para mantener a raya este problema.

Por ello, la electroestimulación puede ser un tratamiento eficaz para las arañas vascular, en aquellos casos en los que no necesiten una intervención quirúrgica.

Los beneficios que se obtienen a través del electrofitness indicen directamente en las causas que provocan la insuficiencia venosa crónica. Si fortaleces tus músculos éstos pueden ayudar a que el flujo sanguíneo retorno al corazón impidiendo que baje a las extremidades inferiores.

Por otro lado, ya hemos visto que la obesidad o un exceso de peso también supone un factor de riesgo para el desarrollo de varices. Gracias a las sesiones de electroestimulación, lograrás un peso óptimo.

Sin embargo, el uso de electrodos en casos de varices puede suponer una contraindicación que debe ser vigilada. Por eso, siempre debes consultar a tu médico antes de iniciar un entrenamiento con electroestimuladores y nunca usarlas como método para tratarlas sin prescripción médica sino como alternativa de prevención.

Siempre se recomienda, por parte del especialista hacer un correcta anamnesis escrita y oral con el usuario aspirante a la practica de este método con electroestimulación para disfrutar el máximo de sus beneficios.

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